Tensión en el gabinete por un organismo clave
Diego Santilli y Patricia Bullrich se disputan el control del Registro Nacional de las Personas (RENAPER)
El organismo, que concentra datos sensibles, se convierte en campo de juego político tras el recambio ministerial: cada uno juega sus cartas para quedarse con su dirección.
L.G.B.
En medio del reordenamiento del gabinete nacional, el traslado del RENAPER generó una pulseada inesperada entre Diego Santilli, recientemente nombrado ministro del Interior, y Patricia Bullrich, ministra de Seguridad. El organismo estaba previsto para pasar a manos de Seguridad, pero luego se corrigió la medida para que permanezca en Interior.
Bullrich, que dejará su cartera en diciembre para asumir como senadora, busca asegurarse de que la gestión del organismo quede bajo personas de su confianza que sigan su línea de acción.
Por su parte, Santilli reclama mantener la competencia sobre el RENAPER porque lo considera estratégicamente vinculado con su vínculo con gobernadores y fuertes responsabilidades políticas. En su entorno afirma que el tema “no está completamente saldado”.
El trasfondo es más que administrativo: tener el control del registro nacional representa acceso a información, a diseños institucionales del Estado civil y quizá a bases de datos que tienen repercusiones políticas y de seguridad. Este choque interno revela tensiones entre ambas carteras en la nueva configuración del poder.
